Turistas en mi playa III

Pasan las semanas, y los meses, y los cinéfilos de verdad siguen sin asomarse por este blog. Sólo algún despistado que sale de la autopista principal buscando avituallamiento y termina en este villorrio apartado donde yo escribo. Conductores que echan una mirada a los textos y salen cagando hostias por donde vinieron, porque aquí no se recomiendan películas, ni hay tráilers espectaculares, ni se bambolean las tetas de las actrices más deslumbrantes. Aquí se escribe, principalmente, sobre mí, y sobre mi visión de las cosas, y eso es un tema que sólo a los grandes amigos y a los grandes enemigos podría interesar. Estos son los Diarios de mi Ombligo, y mi ombligo, además, es de los muy profundos y nada resalados, con pelusillas y porquerías de origen muy poco definido.



            Siguen siendo los pornógrafos y los cachondos mentales los que dan algo de dignidad al libro de visitas. En ningún caso encuentran aquí lo que buscan, pero siguen cayendo, continuamente, inexplicablemente, como abejas que hacen pie en las flores artificiales. Uno cree, con toda sinceridad, que no escribe para este tipo de gente, y que merece un público más cultivado y literario. Pero se ve que no, que en el trasfondo de lo que escribo yo mismo me delato, y que detrás de mis ínfulas literarias sólo hay un primate haciéndose pajas ante la pantalla. Me ha visitado, por ejemplo, un tipo que tecleó en los buscadores "pechos de quinceañera", y es ahora cuando creo recordar que sí, que en algún texto, en alguna descripción de mis actrices amadas, utilicé esta expresión u otra parecida. No como objeto de deseo ilegal, sino como símil de pecho bonito aunque poco desarrollado. Y zas, ya tengo aquí al moscón que estaba presto a masturbarse con mi relato. Confieso mi culpa en este caso, y en otros parecidos, por haber elegido expresiones quizá poco afortunadas. Pero no en otros. ¿Cuándo he dado yo motivos para que aniden en mi bosque los que buscaban "Alberto San Juan mamada", o "tetas paz aida", o "un hombre gordo desnudo gey (sic)"? ¿Quién este fulano que insiste en buscar a su amada "niki" en mis jardines de escritor? La busca "bella", "desnuda", cometiendo "descuidos"... No tengo el gusto de conocer a la tal Niki. La única Niki que se ha pasado por estos escritos se apellidaba Lauda, y era un piloto de Fórmula 1 con el rostro desfigurado. Y nunca mencioné, en la entrada sobre Rush, que Niki Lauda fuera bello o condujera desnudo, lo cual explicaría en parte esta lamentable confusión. Este Calisto tan pesado ya debería saber que su Melibea no ronda por aquí, y que todo es un enredo sexual de los buscadores. Pero él insiste, e insiste, y me llena la página de firmas.  Se las agradezco, pero no me consuelan, estas tontas victorias.


4 comentarios:

  1. Cada tanto nos provoca, a sus fieles seguidores, con un texto de esta índole, con una de estas pequeñas pataletas. Sabe que le leemos, y si no llenamos su magnífico blog de comentarios es sencillamente porque somos vagos. Siga así, sacándole punta al cine y a la vida, que somos muchos los que le seguimos con fruición don Álvaro (si es que ese es su verdadero nombre, porque uno ya empieza a pensar que detrás de su escritura hay algún ilustre, que dice aquí lo que no puede en otros sitios)

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  2. Se agradece. Sospecho que en realidad sois dos pornógrafos que disimuláis la lujuria con estos comentarios laudatorios. Y sí, Álvaro es mi nombre. Y no, no soy ilustre. Zapatero remendón de la escritura. Pero se agradece, también, el equívoco. Voy a enseñarle vuestro comentario a mi amante secreta, para que vaya lubricando...

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  3. Oye como averiguas k realmente buscaban eso en el buscador y acabaron asi en tu blog? K trabajas para google o eres del csid? Por cierto si es verdad lo del pervertido con la quinciañera no tiene ni p... Gracia

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  4. Es Anacleto, mi tío, el que es Agente Secreto. Él fue quien me contó que en Blogger, en las herramientas para los escritores, aparece un ruta llamada Estadísticas-Fuentes de Tráfico donde puede consultarse qué teclean los que te buscan. Después de romper varios códigos de encriptación y vulnerar varias leyes federales, lo conseguí.

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