American Horror Story. Basta

Y desisto, al fin, de American Horror Story. He cruzado el río de aguas negras hasta la mitad, y allí, mareado ya de tanta tontería, he comprendido que no tengo fuerzas para llegar a la otra orilla. He borrado los capítulos que me restaban por ver, con un golpe de clic que era al mismo tiempo un aldabonazo de protesta. Ni da miedo, ni da susto, el american horror. Sólo provoca la risa, y el fastidio. He tardado seis capítulos –cuatro horas perdidas de mi vida- en darme cuenta de que sólo es una parodia, una broma, una cafrada. Se ve que sus autores la pergeñaban en los ratos muertos que les iba dejando Glee, su otra ocurrencia actual en las pantallas. Pero Glee, guste más o guste menos, es una serie que se toma en serio a sí misma. American Horror Story sólo es el refrito cachondo de dos tipos ocurrentes y ociosos. Seguro que se lo pasan bomba revisitando el género, anotando homenajes, ideando parodias, calcando sustos, en esta trama alucinada de los vivos que se cruzan con los muertos y les saludan con un “qué tal, tronco, ¿tú no habías muerto ayer?”. La delicia de los fanáticos. El aburrimiento mortífero de los que pasábamos por allí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com