Turistas en mi playa II

Terminado el verano, hago balance de la temporada turística. En el mes de agosto, por este blog dedicado al cine y a mis ocurrencias, han vuelto a pasar varios pornógrafos despistados que emigraban a los países cálidos de los desnudos y fueron desviados, por los azares de los buscadores, a esta isla solitaria donde vivo yo sólo sin mujeres. Menos mal que uno es comprensivo con las debilidades ajenas, muchas de las cuales comparto y admiro. Ardería, si no, en el infierno interior de mi frustración literaria. De mi vocación de cinéfilo entusiasta y evangélico. Yo también soy un libertino, y un hombre que gusta de los jolgorios, aunque sea a escondidas, y con unas gafas de pasta enmascarándome el rostro. Ya de equivocarse con mi blog, que los lectores se equivoquen por una buena causa. Nada hay de malo en esos retozos, en esos jugueteos por las áreas de descanso de la vida. El que esté libre de esos pecados, o de otros parecidos, que tire la primera piedra.



A estos caminantes que llegaron buscando “monika abrams actris porno” o “nikki bella desnuda” no sé qué decirles, la verdad. Parecen muy enamorados de sus respectivas damiselas, la primera, al parecer, una famosa pornostar, la segunda, quizá, una novia muy maja de Alcobendas. Pero aquí, aunque se habla mucho de cine, el porno es un género que no se trabaja. Y mucho menos la comedia romántica en los vecindarios suburbanos de Madrid. El porno es un asunto muy particular, muy intransferible, y aunque uno está aquí para desnudar su alma de cinéfilo, y a veces su alma de ciudadano, hay sótanos y trasteros que no son incumbencia de los lectores, y que carecen, además, del mayor interés antropológico. Si me hubiera dado por la sodomía de los coleópteros, pardiez que escribiría un blog sobre tan desusada preferencia, para ganarme la fama mundial y el dinero fresco de los anunciantes. Pero no es así. Uno, en el porno, como en casi todo, es perfectamente previsible y rutinario.




A quien se equivocó de sendero tras teclear “como hacer un disfraz de tusken morador de las arenas de la guerra de las galaxias” le reconozco como a un hermano en la fraternidad de los starwarsianos, y le agradezco el +1 que figura en la contabilidad, pero creo que se despistó varios pueblos, y unos cuantos continentes de paso. Que regrese, sano y salvo, al buen camino de la Fuerza. A este otro turista que llevaba escrito en su billete “hombres viejos gordos”, no sé si mandarlo directamente a la mierda, por venir a describirme tal como soy en mi propia casa, faltando al respeto que se debe a un anfitrión, o si, por el contrario, solicitarle una aclaración respetuosa de sus intenciones. Tal vez él mismo sea un hombre viejo y gordo, y busque, en el páramo interestelar de la Red, alguien con quien compartir penurias adelgazantes y amores frustrados por la repulsa. De ser así, bienvenido sea a este club. Y si no quiere hablar de cine, le invitaré a charlar de las mujeres que hemos amado, y de las panzadas que nos dimos sobre la bicicleta estática para volvernos más agradables a sus ojos, y terminar, ay, por la reposición nutritiva de las fuerzas, más gordos de lo que antes estábamos.


2 comentarios:

  1. Como se llaman las chicas de las fotos?

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  2. Cinthya y Jenniffer. Te advierto que son muy caras. De Tarjeta Black de Caja Madrid para arriba...

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