Chronicle (2ª visión)

Hoy he vuelto a ver Chronicle, esta vez con Pitufo retenido -más que convencido- a mi lado. A sus catorce años de futbolista de barrio, criado en los bajos fondos de esta pedanía, no voy a esconderle esta película porque los superhéroes suelten unos cuantos tacos, o se arreen unos muchos hostiazos.
Tanto le canté las excelencias de los muchachos telepáticos que al final, interrogado por la calificación, Pitufo le ha dado un ocho raspado. Un sí pero no. Mi sorpresa ha sido mayúscula. Yo estaba convencido de que iba a ser una película fundacional para él, una de ésas que siempre recordaría de mayor: “Aquella noche mágica, con mi padre, en la vieja casa...”. Pero no. O quizá sí, y sólo me toma el pelo, y me dice estas cosas para hacerme rabiar, para que la próxima semana no le atosigue con otra película imprescindible de las que almaceno por decenas. No sé. A veces pienso que el niño acrítico soy yo, el espectador inmaduro que se deja llevar por las emociones y las primeras impresiones, mientras que él, Pitufo, veintisiete años por debajo en el marcador, es el hombre reflexivo de la casa, el que valora las películas en su justa medida, subrayando lo subrayable, y denunciando lo denunciable. Como si afrontara las películas dejándose los prejuicios, positivos o negativos, en la puerta. O directamente no los tuviera. A mí, en cambio, mitomaníaco y neurótico, irreflexivo y sugestionable, me pesan las manías, y las cerrazones estúpidas, y los entusiasmos bobos,  como bolas de plomo en los bolsillos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com